Archivos mensuales: septiembre 2013

25 septiembre, 2013
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Emprendimiento



Carlos Ibáñez, promotor de Legal Innovation, una de las iniciativas ganadoras del VIII Concurso de ideas de negocio de la US

Esta es la historia de dos jóvenes licenciados en Derecho, uno por la Universidad de Sevilla y otro por la Universidad Pablo de Olavide que a sus veintipocos años decidieron abandonar Cuatrecasas, el prestigioso bufete para el que trabajaban, con un ambicioso objetivo: modernizar el mundo de la abogacía creando su propia empresa. “¡Estáis locos!”, fue lo que más escucharon entonces. Hoy, un par de años y 4 premios después, están en vías de conseguirlo.

Carlos Ibañez, egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, promotor de la iniciativa empresarial Legal Innovation

– ¿Qué es Legal Innovation?

Legal Innovation somos un equipo formado por dos abogados, tres informáticos y un investigador de la Facultad de Derecho de la US que estamos creando una plataforma en cloud computing con una serie de herramientas, aplicaciones y servicios para profesionales del Derecho que hasta ahora eran prácticamente sólo accesibles en los grandes bufetes o ni tan siquiera estaban creados. Estamos desarrollando un sistema informático que dé soporte y ahorre tiempo y esfuerzo a los abogados, lo que repercutirá en un mejor servicio, más eficiente y barato. Legal Innovation supone la evolución del modelo de bases de datos jurídicas actuales, cuyo servicio se ha revelado limitado y obsoleto al no haber incorporado hasta la fecha los últimos avances informáticos ni ninguno de los fundamento de la web 2.0. Nosotros nos basamos en la tecnología actual para poder ofrecer estas herramientas a un precio más que competente a prácticamente cualquier abogado, procurador, juez, secretario…

– ¿Cómo surgió su espíritu emprendedor y la idea de Legal Innovation?

– La idea la teníamos ambos en la cabeza desde que estudiábamos en la universidad, pero en ese momento no disponíamos de los medios técnicos ni de alguien con quien lanzarnos, hasta que nos conocimos. Del emprendimiento se suele decir que se lleva en la sangre y nuestras familias siempre han emprendido, pero yo en un principio me planteé opositar a notaria y al final acabé con un buen trabajo en un despacho puntero, Cuatrecasas. Sin embargo cuando llevas dentro el emprendimiento, por mucho que te guste el lugar donde estás trabajando, éste acaba saliendo a relucir. Trabajando conocí a mi socio Raúl, con quien tracé el plan de negocio, y juntos avisamos que abandonábamos el bufete. Hubo gente que se mostró escéptica porque la idea de empresa que defendíamos era compleja y la situación económica actual de crisis no ayuda, pero lo cierto es que muchos nos animaron y apoyaron, entre ellos nuestros antiguos jefes, y aquí estamos, con las mismas ganas y cuatro premios que nos avalan: mejor idea y modelo de negocio de la Universidad de Sevilla, finalistas del segundo premio UPO Emprende y seleccionados por Microsoft para su programa de aceleración.

– ¿Cuál es el objetivo último que perseguís con esta empresa?

Cuando Raúl y yo trabajábamos en Cuatrecasas teníamos acceso a herramientas desarrolladas para el mundo de la abogacía gracias a los grandes ingresos de estos bufetes, lo que permitía al despacho disponer de ellas. Sin embargo, los abogados pequeños no tienen acceso a éstas ni tampoco se pueden especializar tanto como un gran bufete, por lo que inevitablemente a lo largo de su carrera les tocará defender casi todas las materias y el asesoramiento que puede ofrecer a su cliente es limitado. Nosotros buscamos una igualdad de armas, que todos los abogados compitan con las mismas herramientas y así conseguir que el sistema sea más justo, que  todas las personas puedan tener acceso a una buena defensa.

– Esto es en parte posible gracias a la democratización de la tecnología, pero ¿existe la innovación tecnológica en el mundo del Derecho?

– El mundo del Derecho está en la Edad Media si lo comparamos con otros sectores en lo que a tecnología se refiere. Somos gente muy cerrada y no hay nadie que le haya dado a los abogados algo que realmente necesiten pues se asume como natural el sistema obsoleto con el que contamos actualmente. Es cierto que se van viendo pequeños avances con el tema de la nube como por ejemplo empresas de gestión documental, pero no es suficiente. El Derecho es un sector muy tradicional, la media de edad es de 40 años para arriba y se respira miedo al cambio, sin embargo nuestro sistema es muy intuitivo y a precios muy competentes y flexibles, por lo que creemos que podemos llegar a generar el cambio.

– ¿Qué tipo de herramientas son las que ofrecéis a los profesionales del Derecho?

– Actualmente estamos en una primera fase de desarrollo en la que vamos a lanzar una calculadora de plazos administrativos y judiciales en formato web gratuito, además de la aplicación disponible para dispositivos móviles. Después de esta primera toma de contacto, con la que iremos consiguiendo una masa crítica de usuarios, queremos seguir con una segunda fase: el despacho móvil.

– ¿En qué consiste exactamente un despacho móvil?

-Los abogados corremos el riesgo de perder mucho tiempo, por ejemplo en los pasillos de los juzgados. Hoy día gracias a la tecnología tipo tablet es posible trabajar perfectamente si dispones de las aplicaciones adecuadas. El despacho móvil te ofrece gestión documental inteligente (archivo de documentos, cálculo de plazos automáticos, etc.) con una movilidad del 100% para que puedas organizarte y aprovechar todo tu tiempo.

– ¿Qué otros servicios pensáis ofrecer u ofrecéis actualmente?

– Estamos desarrollando un asistente virtual para poder responder a las consultas de los abogados de forma ágil, así estos pueden contar con un gabinete jurídico propio especializado en diferentes temas que le proporciona asistencia prácticamente inmediata. Básicamente queremos ser el abogado de los abogados del siglo XXI. Además pondremos a disposición de nuestros usuarios una red social de profesionales del derecho, muy importante en estos tiempos de crisis para crear sinergias, servicios de arbitraje y subasta on-line que te permita controlar la situación financiera y legal de los bienes subastados, o ir más allá y desarrollar aplicaciones para google glass, ¿por qué no?.

– ¿Qué ha supuesto para vosotros ganar el concurso de iniciativas empresariales organizado por la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Sevilla?

– El premio de emprendimiento de la US te abre muchas puertas y aporta mucha visibilidad en general. Concretamente a nosotros gracias al premio USemprende pudimos reunirnos en Madrid con el Consejo General de la Abogacía Española tras una toma de contacto gracias al interés que despertó nuestro producto. Lo cierto es que la carta de presentación de tu empresa es más atractiva cuando has ganado un premio como éste.